AMBIENTES DE APRENDIZAJE
Los ambientes de aprendizaje no se dan de manera automática, no surgen por generación espontánea ni son tampoco resultado de las nuevas tecnologías, pues el diseño pedagógico es decisivo para que realmente surjan comunidades virtuales. Cuando se diseñan ambientes de aprendizaje se debe tener en cuenta la necesidad de modificar actitudes, ideas y mecanismos tradicionales entre docentes y estudiantes, esto implica la modificación de la imagen de autoridad y del saber, hasta las formas de uso de los medios y de las tecnologías.
Educación para el empleo: la sociedad sigue necesitando fuerza de trabajo, pero ahora cada vez más versátil, capaz de responder a las cambiantes necesidades de la economía y la sociedad, mediante destrezas básicas necesarias en una economía avanzada de la información.
Educación para la vida: implica entender la realidad que a uno le toca vivir, comprenderse así mismo y pasar de la mentalidad de cómo ganarse la vida a la del aprendizaje de cómo vivir.
Educación para el mundo: entender el impacto de la ciencia y la tecnología en todos los aspectos de la sociedad, que requiere de las disciplinas tradicionales; además, tener un punto de vista más global con respecto a la educación para la responsabilidad ambiental y el desarrollo armonioso de las relaciones intra e inter sociales.
Educación para el autodesarrollo: desarrollar las facultades críticas para que los alumnos sean capaces de entender conceptos y desarrollarse por sí mismos (favorecer una imaginación más creativa, pero también destrezas artísticas, físicas, sociales y, en particular, destrezas comunicativas y organizativas).
Educación para el ocio: debemos educar para un uso constructivo del tiempo de ocio y al mismo tiempo la educación debe ir convirtiéndose en una actividad placentera. Los estudiantes van hacia una explosión de información donde ellos mismos deben buscar aquello que consideran interesante y divertido.
Dejando a un lado estos objetivos de la educación actual, y retomando la reflexión sobre la educación virtual, valga decir que aún cuando hemos hablado de la importancia del estudio independiente, el docente continúa conservando un rol importante en la planeación, en la dinámica de trabajo, en el diseño instruccional y en las estrategias de aprendizaje con miras a la construcción del conocimiento.
En la educación virtual, el docente además de ser experto en su área, necesita tener conocimientos teóricos y habilidades de carácter pedagógico y técnico para crear situaciones que fomenten el aprendizaje por cuenta propia, la construcción y la socialización del conocimiento mediante el uso selectivo de los medios tecnológicos en actividades de aprendizaje colaborativo, teniendo en cuenta que es un mediador del proceso educativo.
Se espera que la universidad forme profesionales que impulsen su propio desarrollo y el de su región, que generen el conocimiento científico-tecnológico adaptado a las particulares necesidades de los contextos sociales y que aporten lineamientos rectores para su transformación.